Ser COH no es solo saber medir: la certificación que eleva el estándar de la higiene ocupacional

En higiene ocupacional, obtener un dato es apenas una parte del trabajo. Detrás de una evaluación técnicamente sólida hay decisiones sobre qué medir, a quién medir, durante cuánto tiempo, con qué metodología, cómo interpretar los resultados y, especialmente, qué hacer con ellos para proteger la salud de los trabajadores.

Es allí donde la competencia del profesional se vuelve determinante.

En este contexto surge la certificación como Higienista Ocupacional Certificado (HOC), también referenciada en el ámbito profesional como COH (Certified Occupational Hygienist): una credencial orientada a demostrar que el profesional posee formación, experiencia, conocimiento técnico y capacidad para aplicar los principios de la higiene ocupacional.

¿Qué significa ser un Higienista Ocupacional Certificado?

La Junta Iberoamericana de Higiene Ocupacional (JIHO) es una organización sin ánimo de lucro orientada a promover y asegurar la calidad de los profesionales de higiene ocupacional, particularmente en países de habla hispana.

Su sistema de certificación no se limita a acreditar que una persona realizó un curso. La JIHO evalúa la formación académica, experiencia profesional y conocimiento técnico, e incluye un examen escrito en español destinado a verificar competencias en la anticipación, reconocimiento, evaluación y control de los peligros presentes en el trabajo.

Por eso, ser HOC/COH representa una certificación de competencia profesional, no simplemente una constancia de asistencia o formación.

¿Qué debe saber un COH?

El alcance es considerablemente más amplio que operar instrumentos de medición.

El esquema de competencias de JIHO contempla áreas como estrategias de muestreo de contaminantes químicos, métodos de muestreo y análisis, química analítica, ciencias básicas, agentes biológicos, epidemiología ocupacional, evaluación de exposiciones, controles de contaminantes químicos, ergonomía, análisis de riesgos para la salud, comunicación de peligros, gestión de programas de higiene industrial, ruido y vibraciones, protección personal, radiaciones ionizantes y no ionizantes, ambientes térmicos, toxicología ocupacional, procesos industriales y ética profesional.

Esta amplitud tiene una razón: la higiene ocupacional no consiste únicamente en medir exposiciones; consiste en comprenderlas y gestionarlas.

Los textos de referencia de la disciplina describen precisamente una práctica que integra ciencias como química, toxicología, ingeniería, matemáticas y gestión para reconocer y resolver problemas de exposición ocupacional.

La experiencia también cuenta

La certificación exige algo que resulta especialmente relevante: experiencia profesional demostrable.

Los requisitos varían según la formación académica del candidato. De acuerdo con el Manual del Candidato de JIHO, pueden requerirse entre 3 y 5 años de experiencia, dependiendo del nivel y área de formación. Además, para acreditar experiencia específica se consideran periodos en los cuales el profesional se haya dedicado principalmente, más del 50 % del año, al ejercicio de la higiene ocupacional o actividades estrechamente relacionadas.

El proceso también exige referencias profesionales y el compromiso de cumplir un Código de Ética. La certificación, por tanto, combina tres dimensiones fundamentales:

Formación + experiencia + demostración de competencia.

Un examen que exige integrar conocimiento y criterio

Según el manual vigente consultado, el examen de JIHO se realiza íntegramente en español, tiene una duración de un día y contempla aproximadamente 180 preguntas de selección múltiple.

Pero el objetivo no es evaluar únicamente memoria técnica. JIHO señala que el proceso está diseñado para valorar conocimiento actualizado, habilidades técnicas y de resolución de problemas, juicio profesional y ética.

Esta diferencia es importante.

En una situación real, un higienista debe ser capaz de pasar de una concentración, un nivel de ruido o un índice térmico a una interpretación técnicamente defendible sobre la exposición y las acciones que deberían implementarse.

¿Y qué está pasando en Colombia?

Colombia ya cuenta con profesionales certificados por JIHO.

El listado público de JIHO disponible para marzo de 2025 registraba seis profesionales HOC en Colombia en ese momento. Posteriormente se han certificado nuevos profesionales, por lo que esa cifra asciende a diecisiete.

La presencia de profesionales colombianos dentro de la estructura de JIHO también evidencia el desarrollo que viene alcanzando la disciplina en el país: su junta directiva cuenta con representación colombiana vinculada a organizaciones profesionales nacionales de higiene ocupacional.

Más que una competencia entre profesionales, este crecimiento representa una oportunidad para elevar progresivamente el nivel de la práctica: evaluaciones mejor diseñadas, mayor capacidad de interpretación y decisiones de control sustentadas en evidencia.

En Conhintec, ocho profesionales alcanzaron esta certificación

Para Conhintec, este proceso tiene además un significado institucional. En octubre de 2025, ocho higienistas de nuestro equipo presentaron el proceso de evaluación ante la JIHO y todos obtuvieron la certificación.

Más que sumar una credencial a una hoja de vida, contar con profesionales HOC/COH certificados dentro del equipo fortalece nuestra capacidad para abordar la higiene ocupacional desde diferentes niveles: caracterización de exposiciones, definición de estrategias de muestreo, evaluación de agentes físicos y químicos, interpretación de resultados, análisis de exposición y formulación de medidas de intervención.

Cuando la calidad técnica está detrás del dato

Un resultado de laboratorio puede ser preciso. Un instrumento puede estar correctamente calibrado. Una metodología puede estar normalizada.

Pero una buena gestión de la exposición requiere algo adicional: criterio profesional para convertir esos datos en decisiones. Ese es quizá el mayor valor de una certificación de competencia en higiene ocupacional.

Para una organización, trabajar con profesionales certificados no significa que desaparezca la incertidumbre ni que una credencial sustituya el análisis particular de cada exposición. Significa contar con profesionales cuya formación, experiencia y conocimientos han sido sometidos a un proceso independiente de evaluación.

En Conhintec contamos actualmente con siete profesionales certificados HOC/COH por JIHO. Es una cifra que nos enorgullece, pero, sobre todo, representa una responsabilidad: mantener el conocimiento actualizado y convertir la capacidad técnica en evaluaciones cada vez más rigurosas para proteger la salud de quienes trabajan.

Comparte este artículo

Infórmate con nuestras noticias

Últimas noticias y tendencias a tu interés

Ser COH no es solo saber medir: la certificación que eleva el estándar de la higiene ocupacional
En higiene ocupacional, obtener un dato es apenas una parte...
Después del terremoto: los riesgos invisibles que aparecen entre los escombros
Cuando ocurre un terremoto, la atención se concentra, correctamente, en...
Modelación de calidad del aire: el siguiente paso para una gestión ambiental predictiva.
Ya no basta con medir la contaminación después de que...
Biomarcadores: una herramienta clave en la evaluación de la exposición ocupacional
En higiene ocupacional, medir los contaminantes en el ambiente de...
Programa de Vigilancia Epidemiológica: la herramienta que permite anticiparse a la enfermedad laboral
Cuando la salud de los trabajadores se vigila con datos,...

Aplica

Cotizaciones